Detective — el escalón en el que el razonamiento se convierte en oficio, y el portador por fin adquiere también cualidades corporales.
En el razonamiento se vuelve maestro;
domina las armas;
se vuelve más ágil;
La Restauración — por medios de ultratumba el Detective desentraña y recrea los acontecimientos ocurridos en un área determinada;
y en la magia ritual crece hasta el nivel de maestro.
La Restauración es aquello por lo que se valora este escalón. El Detective no necesita testigos: lee el lugar como un texto y reconstruye a partir de él lo que aquí sucedió.
En combinación con la magia ritual y la habilidad de manejar las armas, se obtiene una figura que ya es capaz de trabajar en el campo. Hasta el Detective, el camino del Aprendiz era de despacho; desde aquí sale a la calle.
El segundo nombre del escalón — Guardián del Conocimiento — indica su lugar en el servicio eclesiástico y estatal. Tal Ser de Ultratumba es igualmente útil tanto como investigador en casos donde está implicado lo místico, como como persona a quien se confía desentrañar registros peligrosos: es capaz tanto de comprender lo hallado como de no perecer al hacerlo.
La limitación sigue siendo la misma y no desaparecerá hasta el final del camino: el poder de combate propio del Detective sigue siendo escaso. Domina las armas, es ágil, pero contra un Ser de Ultratumba de la rama de combate de la misma Secuencia resistirá más bien por astucia y un ritual preparado que en combate directo.