El Guardián del Umbral — la mitad del camino y su primer peldaño con el ritual de avance. El cuerpo se acelera notablemente: con un solo paso acorta la distancia hasta el enemigo y golpea con la rapidez del rayo, levantando remolinos de aire. La percepción también se agudiza — percibe con nitidez cuándo una criatura desconocida cruza el Mundo Espiritual y se acerca a él.
La Puerta al Más Allá — el portador siente la entrada a este y controla a los no-muertos en su interior, como si de verdad estuviera de guardia en el umbral entre los muertos y los vivos;
El Más Allá interior — convierte su propio cuerpo en una celda donde guarda multitud de almas, difuntos y espíritus naturales, y así lleva consigo un ejército de no-muertos sin atraer la atención de nadie.
La segunda habilidad debe entenderse correctamente: el Guardián del Umbral no invoca a los muertos en el lugar — los trae consigo. Por fuera es una persona común, y por dentro lleva un más allá.
El ritual de avance es breve y por ello especialmente peligroso: encontrar un lugar donde se filtra el aliento del Más Allá, tocarlo y sobrevivir.