Madre — es la cima del camino, y tiene más autoridad que casi cualquier otra etapa cero, porque la vida lo toca todo.
Madre — el poder que proviene del simbolismo de la Madre de Todo;
Tierra — de dos símbolos a la vez: la Madre de Todo y el Enjambre de la Mancha;
Naturaleza — del simbolismo de la Diosa del Origen;
Muerte — una parte de ese poder, de los símbolos de la Diosa del Origen y el Enjambre de la Mancha;
Vida — una parte del poder de los símbolos de la Madre de Todo y la Diosa del Origen.
De ellas crecen las potestades menores, y la lista se lee como un ciclo: Retorno — de la Tierra y la Muerte; Sanación — de la Madre y la Vida; Desolación — en la intersección de la Naturaleza y la Muerte; Transformación — de la Madre y la Vida; Cosecha — una manifestación menor de la Naturaleza y la Vida.
Su Reino Divino se llama la Tierra Abundante — una tierra generosa y alegre, llena de su propia comprensión de la naturaleza, la vida y la muerte.
El ritual de ascenso a la cima es simple en su formulación e imposible en su esencia: dar a luz verdaderamente a una deidad — o realizar aquello que en la mística equivale al nacimiento de una deidad.
De la composición, el canon menciona una posición: el Reino Divino con un ciclo de vida simple pero completo.