Ángel sin alas — la etapa en la que la persona comienza a alejarse del portador.
El cuerpo se fortalece aún más y se vuelve cada vez menos humano;
La mente adquiere la capacidad de permanecer extremadamente tranquila y casi desprovista de sentimientos incluso en un combate cruel;
La naturaleza demoníaca — al pasar a esta etapa, el portador sufre cambios inhumanos y obtiene dos o tres habilidades demoníacas semejantes a hechizos, cada una distinta.
La sangre fría aquí no es resistencia, sino precisamente la ausencia de sentimientos — y este es el primer paso de esa deshumanización que el camino del Abismo lleva a cabo de manera consecuente y hasta el final.
La composición lo subraya de la manera más dura posible: en la fórmula entra el corazón — u órgano similar — de la primera criatura asesinada por el ascendente, y además de la misma especie que él mismo. El propio primer asesinato aquí se convierte literalmente en material.