El Errante es la etapa en la que el camino de la Puerta se extiende más allá del planeta.
El errar ya no está ligado al Mundo Espiritual, sino al cosmos y al Mundo Astral. De esto se deduce lo principal: el Mundo Espiritual ya no es capaz de retener al portador — este vaga a través del Mundo Astral, sale al cosmos y llega hasta otros planetas.
La segunda habilidad es destructiva: la Ruptura del Espacio. Con el tacto, el Errante rasga el espacio, y la ruptura es absorbida por el vacío — todo lo que se encontró en su interior se derrumba y se deshace poco a poco en una tormenta espacio-temporal.
La tercera es la Fusión con el espacio: a la vez un modo de ocultarse y un modo de adaptarse a las condiciones planetarias e interdimensionales ajenas, en las que un cuerpo común sencillamente no sobreviviría.
Las habilidades anteriores también crecen: con el espacio oculto, el Errante pliega una «celda» temporal, equivalente a un sellado — se pueden bloquear todas las direcciones menos una, y al enemigo solo le quedará recibir el golpe. Y la Apertura de Puertas en este nivel atraviesa casi cualquier barrera, salvo las especiales de ultratumba.
Como Ser de Ultratumba de tercera etapa, escucha las oraciones en un radio determinado.
El ritual de avance no exige fuerza, sino la memoria conservada de lo vivido.