La Demonisa de los Males es la mitad del camino y su primera etapa con el ritual de ascenso.
Con el cabello, la portadora maneja libremente, convirtiéndolo tanto en arma de combate cuerpo a cuerpo como en un instrumento preciso;
Enfermedad: crea agentes patógenos transmitidos por el aire, cuya velocidad de contagio y de aparición de la enfermedad está sobrenaturalmente acelerada;
Los hilos se refuerzan considerablemente;
El encanto pasa a ser efectivo a voluntad: basta una mirada, un gesto o una palabra para que una persona quede completamente cautivada;
La magia de espejos permite construir con espejos previamente colocados enteras escenas de engaño y laberintos de espejos de los que el enemigo no puede escapar.
El método de acción explica por qué esta etapa necesita dolor:
cuanto más atroz es el dolor, más claramente sientes tu propia debilidad; el dolor es bueno cuando quieres cambiar y volverte más fuerte;
y causar dolor al objetivo — no solo corporal, sino también espiritual.
El ritual de ascenso sitúa a la portadora exactamente en la posición de la que habla el método: quince minutos en la hoguera, sin sustituciones, y sobrevivir sin volverse loca.