Árbitro: la entrada al camino del orden, y lo que cambia ante todo no es el cuerpo, sino la relación del portador con el ordenamiento de las cosas.
Orden: el Árbitro apoya inconscientemente el orden existente y no desea rasgar su tejido;
Cuerpo: sus habilidades de combate son sobresalientes, para hacer frente a lo inesperado;
Autoridad: posee un carisma convincente y un peso notable: las personas tienden a creer en sus palabras y a obedecer sus disposiciones.
Conviene releer el primer punto: no es una orden ni una prohibición, sino una inclinación que llega junto con la poción. El portador simplemente deja de querer romper el orden, y con esto comienza todo el camino que terminará en el dominio sobre el propio Orden como concepto.
Preste atención también al nombre. El nombre original de la novena etapa es Arbiter, 仲裁人, «juez de arbitraje, mediador», y difiere del nombre de la etapa cero, que da nombre a todo el camino.
La composición es modesta y marcadamente «oficial»: piel facial de cazador de melena blanca, tres plumas de la cola del halcón imperial de corona, olivo verde y un gramo de oro.