Enterrador de Catástrofes — es el umbral de semidiós, y desde este escalón el portador deja de invocar el clima y comienza a invocar catástrofes.
Huracán — los vientos chocan con tal estruendo que el sonido se convierte en una explosión, y sobre la tierra se alza un tornado visible a simple vista;
Tsunami — olas de agua de casi diez metros de altura se abaten sobre el objetivo y arrasan todo con su corriente;
Terremoto — el portador parte la tierra en dos, y de la grieta sale lava;
Aguacero — cubre con rapidez una enorme superficie y ahoga en ella toda percepción;
y además de eso — ventiscas, tormentas e inundaciones: todo lo que pertenece al ámbito de las catástrofes.
Las habilidades anteriores cambian cualitativamente: el dominio del agua, del rayo, del viento e incluso el canto alcanzan un nuevo nivel. El cuerpo también: la visión subacuática elimina toda dificultad para leer con poca luz, las escamas fantasmales se convierten en una verdadera armadura escamada, y la intuición espiritual sugiere quién tiene delante por su posición.
Como semidiós, obtiene una forma mítica incompleta, si está dispuesto a no tener en cuenta las consecuencias.
El ritual de avance está a la altura de su nombre: un terremoto y un tsunami, en medio de los cuales se bebe la poción.