El Errante del Caos — es la etapa en la que el camino ya no trabaja con la suerte, sino con el propio desorden del destino.
El Guardián del destino — el portador distingue sutilmente en el destino enredado sus partes desordenadas y locas, y o bien se aparta de ellas, o bien las sella;
El Bautismo espiritual — semejante al bautismo de un niño, purifica el espíritu del objetivo, haciéndolo estable y ya no tan desordenado como era en un principio;
El Desorden — al Errante le corresponde una parte de este poder.
Como un Potterside de tercera etapa responde a las oraciones en un radio determinado.
El Ritual de avance — es el más inusual del camino y exige fijar el futuro: designar un nodo, también llamado «faro», al que tu destino debe alcanzar sin falta en los próximos diez años. La forma de fijación es cualquiera, pero el propio nodo debe ser incondicional e inevitable.
En la composición, entre otras cosas, entran el talismán «Paz», hecho por un alto Vidente — no inferior a la segunda Secuencia, — y nueve agradecimientos escritos de aquellos que sobrevivieron a una desgracia o catástrofe. El camino de la desdicha exige pruebas de que a alguien le resultó más fácil gracias al portador.