Ángel Oscuro — es la penúltima etapa, y su imagen se construye sobre la contraposición a la luz.
Sombras — el portador gestiona el Mundo de las Sombras y lo usa, aunque todavía no se ha convertido en su señor absoluto;
Degeneración — este ámbito lo domina por completo;
Oscuridad — es capaz de manifestar su encarnación;
y el Rebaño se expande hasta veintidós almas a la vez.
El método de acción explica la esencia misma de la etapa mejor que cualquier lista de atribuciones:
Ángel Oscuro — Sombra del Sol y Oscuridad de la Luz: donde hay luz, ahí hay también sombra;
son ángeles que cayeron por voluntad propia y aceptaron las consecuencias de sus pecados;
encarnan la naturaleza viciosa y cargan con el peso de la culpa ajena.
El ritual de ascenso está construido según la misma lógica y exige literalmente dar un paso hacia la luz: volar hacia el Sol místicamente significativo y aguantar quince minutos para fundirse con la sombra de la luz.
La composición no es menos simbólica: la sombra de Sasrir o ambas de sus manos, la escritura sagrada del Dios Todopoderoso Primordial o del Antiguo Dios del Sol, y cincuenta gramos de carne y sangre de ángeles de los caminos del Sol, del Tirano, del Discípulo o del Vidente — bastan dos de estos caminos.