El Diablo — el escalón en el que el portador deja definitivamente de ser humano y se convierte en aquello con lo que se asusta a los niños.
Lo primero que señala el canon — la Desviación: el Abismo es extremadamente propenso a la unicidad. Los diablos de distintos linajes poseen distintas habilidades, e incluso entre los diablos de un mismo linaje difieren debido a las particularidades de la propia naturaleza. Aquí simplemente no existen dos portadores idénticos.
La fuerza, la velocidad y la defensa aumentan en todos los aspectos;
la mente se vuelve de sangre fría: el Diablo no entra en pánico ni siente miedo;
La premonición del peligro, también percepción de la maldad — percibe de dónde y de quién proviene la amenaza, y por ello prepara con precisión la respuesta, se venga o extingue la amenaza en su germen;
La transformación en diablo — temporalmente crece en tamaño, fuerza y velocidad y rompe cualquier atadura;
a esto se añaden los encantos de los dominios de la Llama, el Veneno y la Corrupción;
La Lengua de la Abominación — el Diablo pronuncia palabras demoníacas que provienen del Abismo y están llenas de corrupción y daño, y estas palabras actúan por sí mismas.
La composición del escalón está a la altura: además de las partes de un leopardo malvado de ojos rojos y de un demonio de magma, en la fórmula entran trece dedos de un bebé asesinado por sus propios padres.