Apóstol de los Deseos: punto medio del camino y su primer peldaño con ritual de ascenso. Aquí el Abismo toma directamente los deseos ajenos.
Desviación — distintos demonios, tras el ascenso, obtienen distintas habilidades especiales, como el desplazamiento de sombras o el simbiosis con el deseo;
Dominio sobre el deseo — el portador utiliza los sentimientos y deseos ajenos y los controla, inclinando a la gente hacia la degeneración;
Encarnación del deseo — convierte su propio cuerpo en una líquida sombra negra, compuesta de distintos sentimientos y deseos.
Ritual de ascenso — uno de los más repugnantes de la mística y, aun así, revestido de condiciones minuciosas: una serie de asesinatos de los que han caído, mínimo trece personas, máximo cuarenta y nueve. Cuanto más plenamente se cumpla el rito, mayor la probabilidad de ascenso, y entre dos asesinatos deben pasar al menos tres días — de lo contrario es fácil perder el control.
La salvedad sobre los tres días es elocuente. El Camino del Abismo sabe lo que hace: incluso su propio ritual lo traza de modo que el portador no se deslice hacia la locura antes de que termine.