El Duque de la Entropía es una etapa angelical del camino, y su habilidad principal no funciona con golpes, sino con el tiempo.
La entropía es simple y por eso aterradora: cuanto más tiempo lucha el enemigo contra el Duque, más aleatorias, caóticas e incontrolables se vuelven sus propias habilidades, pensamientos y estado — hasta que todo se derrumba en una masa informe y se asienta en un extraño estado de aniquilación. El objetivo puede ser no solo el enemigo, sino también el entorno que lo rodea y las propias reglas.
La explotación crece hasta alcanzar una magnitud difícil de procesar: dando un solo salto, el Duque es capaz de disponer de su estado «en el aire» de tal manera que llegaría del suelo hasta la luna carmesí.
La superioridad se intensifica, y la Distorsión alcanza el nivel angelical — ahora distorsiona incluso las reglas creadas por poderes ajenos, plegándolas a la voluntad del portador.
La forma mítica se vuelve completa: un babuino negro gigantesco con nueve brazos y una corona oscura en la cabeza.
El ritual está a la altura del alcance: para ascender hasta aquí, es necesario derrumbar un estado entero desde adentro.