El Mago del Imperativo — el umbral del semidiós, y aquí la ley deja de ser una institución humana y se convierte en fuerza.
Los Imperativos — el núcleo de la etapa: el portador establece amplias restricciones y las mantiene durante algún tiempo;
los Pactos — crea acuerdos que responden a las reglas del propio mundo y los implanta como restricciones en el cuerpo y en el cuerpo espiritual;
todas las habilidades anteriores se fortalecen múltiples veces.
La diferencia entre el Imperativo y una orden común es fundamental: una orden puede ser violada, un imperativo — no, porque se convierte en parte de las reglas por las que existe el objetivo.
Como semidiós, el Mago del Imperativo manifiesta una forma mítica incompleta — una columna de latón gigantesca sin terminar, y esta imagen se conservará hasta la cima misma del camino.
En la fórmula, de nuevo un documento en lugar de una bestia: un ejemplar del código de leyes vigente del reino.