Siervo del Ocultamiento es un escalón angelical, y su autoridad — el Ocultamiento — convierte a su portador en uno de los adversarios más incómodos de todo el misticismo.
Ocultamiento del objetivo — sume a la víctima en un estado que el mundo exterior no percibe en absoluto: independientemente de la voluntad del objetivo, es como si lo borraran con una goma de borrar;
ocultamiento de secretos — por lo oculto se puede adivinar por las huellas dejadas, pero mientras el conocimiento esté bajo ocultamiento, pronunciarlo en voz alta no será posible;
ocultamiento inverso — retira el estar oculto de aquello que fue ocultado;
mundo oculto — toda una zona, oculta por sí misma, en la que se puede simplemente sellar al objetivo;
ocultamiento de todo lo demás — identidades, acciones, contenido de conversaciones y mucho más.
De ahí también la aplicación de combate: la sorpresa del golpe, el Servidor del Cierre se la asegura casi con total garantía, y con ese mismo poder percibe a los ángeles que se reúnen fuera de las zonas protegidas.
Las fuerzas anteriores también crecen: el Mundo de la Pesadilla ya cubre una gran ciudad, y por la sola presencia del portador, el Réquiem trae a su alrededor una paz absoluta.
La forma mítica se vuelve completa: un enorme lobo demoníaco de ocho patas con seis manos — cuatro crecen directamente de las costillas.
El ritual de ascenso a este escalón parece modesto, pero en esencia es cruel: hay que arrancar todo aquello que te vincula con las personas.