El Caballo de Troya del Destino — una etapa angelical donde el engaño y el robo se elevan hasta el trabajo con el destino.
Las grietas permiten al portador valerse de las rendijas en el orden mundial y las reglas, provocando consecuencias extrañas y horrendas con las que es sumamente difícil hacer algo.
Los poderes son tres:
Destino — una parte de autoridad que proviene del simbolismo del Faro del Destino;
Robo — ahora se le arrebatan las propias caras del destino, los lazos, la personalidad, la autoconciencia e incluso las características del más allá;
Engaño — engaña y confunde las leyes místicas, incluidas aquellas a las que los ángeles se ven obligados a obedecer, y sabe combinar el engaño con el robo.
Los dobles reciben propiedades angelicales: por ejemplo, son capaces de romper las características del más allá. La forma mítica se completa y lleva el nombre de Gusano del Tiempo.
Desde esta etapa, las diferencias entre las versiones del camino desaparecen: más allá es único para todos.
El rito de ascenso es el más paciente de todo el camino: ocupar el lugar de otro en la vida y permanecer allí durante años sin delatarse en nada.