El Gusano del Tiempo — la penúltima etapa, nombrada por la forma mítica de todo el camino. Aquí el robo llega al tiempo.
El robo — el portador, durante un tiempo, arrebata el tiempo mismo, los anclajes y las facultades ajenas;
El Tiempo — un poder debilitado sobre él, proveniente del simbolismo del Rey del Espacio-Tiempo;
Las rendijas — en todas partes donde haya un plazo o una condición, encuentra una grieta utilizable;
La decodificación en el nivel de la primera Secuencia restaura la verdad detrás de cualquier cosa y desvela los significados simbólicos de las cosas, si hay suficientes pistas;
y a los dobles los divide y los alimenta con características del otro mundo de su camino, elevándolos al nivel de la segunda etapa sin ningún riesgo.
El portador más famoso de esta etapa es Amón, cuyo nombre se ha vuelto casi común para todo el camino. Por él también es más fácil entender por qué es peligrosa la primera Secuencia del Error: el asunto no está en la fuerza del golpe, sino en que el enemigo no sabe con quién exactamente está hablando, cuántos dobles ya están en juego y cuándo ocurrió la sustitución — posiblemente, mucho antes del inicio de la conversación.
De ahí la principal dificultad en la confrontación con esta etapa. Matar al Gusano del Tiempo no basta: los dobles siguen actuando, y el tiempo y los anclajes robados no vuelven de inmediato. La victoria sobre él exige no una superioridad en fuerza, sino la comprensión de dónde exactamente ha sustituido la realidad.
El ritual de avance muestra qué hace esta etapa en la práctica: desordenar el tiempo en toda una ciudad durante al menos una semana.