Bruja — la etapa en la que el camino se vuelve definitivamente místico, y lo primero que el canon comunica sobre ella es inusual: el avance hasta Bruja convierte al portador en mujer, independientemente del sexo original.
Encanto — la apariencia y el atractivo aumentan considerablemente;
Magia oscura — sus formas las otorga la propia pócima, y aunque la Bruja puede estudiar también otra magia oscura, lo obtenido suele ser suficiente;
Magia de espejos — dispone de los espejos de múltiples maneras;
Adivinación — en esta etapa la Bruja obtiene considerables capacidades adivinatorias, dominando de manera natural el espejo mágico y la adivinación por el bastón.
El método de acción está formulado de tal manera que habla más de un acercamiento a la divinidad del camino que de un comportamiento:
llegar a ser una mujer de verdad, natural perturbadora del orden, acercándose así a la «Ella» Primigenia;
y la clave está en permanecer cerca de los peligros místicos.
Esto último es una regla general para toda la rama: la Demoniesesa crece por la cercanía a aquello que debería destruirla.