Bárbaro — un giro brusco tras el Abogado: un camino que comenzó con procedimientos y elocuencia, en el octavo escalón recurre a la fuerza bruta.
Al avanzar, el cuerpo del portador recibe mejoras que simplemente rompen las «reglas» del organismo humano ordinario: la fuerza y la complexión van más allá de lo que le corresponde a una persona. Junto con el cuerpo se fortalece también la cabeza: el Bárbaro adquiere una alta resistencia a la influencia psicológica, y acercarse a él con persuasiones es mucho más difícil que a una persona común.
La combinación resulta extraña solo a primera vista. El camino del Emperador Negro trabaja con el orden ajeno, y para ello a veces se necesita a alguien a quien no se pueda convencer ni quebrar, y el método de acción del escalón lo dice directamente.