Conocedor — el escalón en el que el portador obtiene una parte de la autoridad sobre los Orígenes: sobre aquellas leyes conforme a las cuales está dispuesto lo existente. El canon distingue aquí las leyes y los orígenes como conceptos diferentes, y al Conocedor le pertenecen precisamente los segundos.
El sentido de esta facultad es extremadamente práctico para el camino del conocimiento: al comprender el origen, obtienes la posibilidad de usarlo. Todo lo que el camino ha hecho hasta ahora — leer, razonar, reconstruir acontecimientos, desentrañar fuerzas ajenas — converge aquí en un único punto.
Como Ultramundano de la tercera etapa, responde a las oraciones dentro de un cierto radio.
El ritual de ascenso es ilustrativo y espeluznante: descomponer la carne y la sangre, o la característica ultramundana de un ángel del camino del Ermitaño o del Paragón, y asimilar al menos un tercio del conocimiento contenido en ellas. No se trata de vencer al ángel, sino de descomponerlo.
La característica de la etapa se describe como un diminuto árbol de aglomeraciones de huesos blancos y puntiagudos: en las ramas cuelgan cerebros de un rojo sanguinolento, y en el tronco se abren numerosos ojos de latón.