El Profeta — el umbral del semidiós, y aquí el conocimiento finalmente toca el futuro.
El cuerpo adquiere fuerza semidivina;
Profecía — el portador ve con bastante claridad el desarrollo más probable de los acontecimientos o, por el contrario, distingue vagamente aquella posibilidad que, más que otras, se hará realidad;
Artes místicas del mundo Astral — recibe una parte del conocimiento no peligroso de allí y sobre ese conocimiento aprende o crea artes que usan el poder del mundo Astral.
Como semidiós es capaz de manifestar una forma mítica incompleta, y en este camino es especial: estanterías fantasmales de libros.
El ritual de avance — uno de los más elegantes del misticismo: hallar en el caóticamente estratificado espacio-tiempo del mundo Espiritual fragmentos de información sobre el propio futuro y hacerlos realidad. El Profeta no predice su ascenso — lo encuentra y lo cumple.
En su composición merecen especial atención diez gotas de agua, carcomida por el Río del Destino o por la alta Secuencia del camino de la Rueda de la Fortuna, y un libro de profecías, parte de las cuales ya se han confirmado.