El Ángel de la Sabiduría es una escala angelical, y su facultad se describe de forma sorprendentemente simple: al tomar una decisión, el portador siempre elige la más correcta en el momento oportuno, porque prevé con precisión los cambios de la situación.
La forma mítica se completa y sigue siendo una de las más elocuentes de todo el misticismo: una torre fantasmal, cada nivel de la cual está formado por gruesos libros, y en cada libro hay un ojo de latón. Cuanto más alto es el nivel, más oscuro es, y más fuerte es en él el aliento de la locura, la destrucción, la desdicha y la catástrofe.
Esa torre es todo el camino en una sola imagen: el conocimiento que crece hacia arriba se oscurece a medida que se asciende.
El ritual de avance corresponde al nombre: vencer al ángel no con la fuerza, sino con la mente.
La composición, sin embargo, asombra no por su rareza, sino por su contabilidad: diez mil almas de criaturas que ayudaron a iluminar la mente del creador y murieron de muerte natural, y mil sinceras apelaciones de «maestro» o «mentor» de las más variadas criaturas racionales: las voces fueron recopiladas y registradas.