
Escalón intermedio

El Psiquiatra es la etapa en la que la vía del Vidente obtiene por primera vez la posibilidad no solo de comprender la mente ajena, sino de intervenir en ella. El cuerpo también aporta: la fuerza y la velocidad crecen de forma notable, la vista permite ver con claridad en la oscuridad, la salud se fortalece y el olfato se vuelve tal que, por olores apenas perceptibles, el portador capta los sentimientos auténticos del interlocutor.
Las capacidades aquí son cinco, y cada una obra sobre la conciencia:
Furia: el Psiquiatra sacude los sentimientos y el estado anímico del objetivo, sumiéndolo en un arrebato y causándole un grave daño anímico; a veces esto conduce directamente a la pérdida del control;
Telepatía: a través de una vela, un extracto u otro intermediario, introduce al objetivo en un estado semhípnótico y habla directamente con su cuerpo de corazón y mente, descendiendo hasta el mismo fondo de su sueño, donde a su alrededor se configura el escenario correspondiente;
Pista psicológica: con determinadas palabras y técnicas, a través de un mediador, obliga al objetivo a seguir su plan, y este no lo advierte; aplicada sobre sí mismo, la pista permite permanecer en plena conciencia dentro del sueño;
Estremecimiento: quienes lo rodean en un radio determinado caen de inmediato en pánico, quedan entumecidos y pierden la formación, como si ante ellos hubiera un dragón; se puede resistir con una fuerte firmeza espiritual o si se conoce el golpe de antemano;
Apaciguamiento: el Psiquiatra devuelve la razón al Más Allá o a una persona común al borde de un colapso; cuanto más alta sea su propia etapa respecto al «paciente», más fiable resulta.
Sobre el Apaciguamiento cabe decir por separado: es semejante al Réquiem del Concesor de Almas de la senda de la Oscuridad, pero golpea de otra manera: el Réquiem adormece el cuerpo espiritual, mientras que el Apaciguamiento obra sobre la mente.
El análisis del lenguaje corporal en esta etapa se vuelve remoto: al Psiquiatra le basta una fotografía para desentrañar los sentimientos y pensamientos del retratado y elaborar sobre él un modelo psicológico de trabajo.
Su método de actuación no exige poder, sino ayuda: resolver las dificultades anímicas ajenas y recordar que, ante circunstancias distintas, las personas se ponen máscaras distintas.
Fruto del Árbol de los Ancianos
Un par de ojos del dragón espejo
50 ml de sangre de dragón espejo
10 gotas de aceite esencial de dedalera
9 cabellos de bebé
Página creada por: HappY