El Pirómano — es la etapa en la que el camino recibe su arma principal. La espiritualidad crece notablemente, y con ella llega el dominio sobre el fuego.
Pi roquinesis — el portador controla libremente la llama a su alrededor y la invoca;
Resistencia al fuego — el cuerpo se resiste al fuego hasta tal punto que incluso un Pirómano bañado en grasa y quemado con una antorcha durante medio día se libra con un daño insignificante.
El método de acción de la etapa es inesperadamente profundo y explica la diferencia entre el incendiario y el Pirómano:
el Pirómano incendia no solo la materia, sino también las mentes y la sociedad;
los Pirómanos no son incendiarios: solo aquel que se atreve a prenderse fuego a sí mismo es capaz de prender a otros;
la llama no solo mata — sirve para amedrentar, amenazar y dar una señal, y el Pirómano necesita combinar el fuego con trampas.
De ahí el lugar de la etapa en el camino. El Sacerdote Rojo no va de pura destrucción: el fuego aquí es el lenguaje con el que se habla a la multitud.