El Segador es la mitad del camino y su primer escalón con ritual de ascenso. La fuerza, la velocidad y la resistencia crecen, la espiritualidad se eleva considerablemente, el pensamiento se aclara.
Reconocimiento de debilidades: de manera sobrenatural, el Segador reconoce las vulnerabilidades del objetivo y las brechas en su defensa;
Cosecha: él vierte esta fuerza en cualquiera de sus golpes, y cada golpe empieza a golpear como si fuera exactamente en un punto vital;
Precisión: él apunta sin error bolas de fuego, cuervos de fuego y demás hechizos de fuego al punto elegido;
La conversión en llama ahora cubre desde decenas hasta cientos de metros, si no se tiene en cuenta el gasto de espiritualidad.
Una salvedad importante del canon: tanto Cosecha como Precisión consumen bastante espiritualidad, por lo que en un combate prolongado no se podrá usarlas a menudo. El Segador es fuerte con un golpe corto y calculado, no con un enfrentamiento largo.
El método de acción está a la altura: la cosecha es destruir al objetivo y obtener de ello una cosecha para uno mismo.
El ritual de ascenso no exige fuerza, sino un conjuro: capturar a quien esté por encima de ti en la Secuencia, mostrarle el plan completado y beber la poción mientras él contempla tu victoria con miedo y desesperación.